El blog de Abel Gonzalez         ¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?

Extraños prisioneros

Abro el navegador. Busco el botón de mis favoritos que me dirige al pan nuestro de cada día, el foro de ww sobre noticias de Google. Leo los hilos de discusión de hoy: “Mi web ha sido la primero de su tipo, me han borrado en Google”. “Mi sitio ha vuelto a posiciones pre-bourbon”, “¿Por qué no puedo volver a mis rankings anteriores de Google?”, “Mi sitio se ha hundido en Google”, etc.
Tras unos minutos salgo de allí, en el foro se respira un aire estancado. Me dedico unos minutos a comprobar los rankings de mis sitios en Google. “He subido dos aquí”, “He bajado tres aquí”, “Si quito el dupe filter salgo antes”, “Aquí salgo después”, “Este ya debería haber salido del aging filter“. ¿Es esta la vida del SEO?
Pienso en la caverna de Platón. ¿Por qué en esa historia?

Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver b la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un pequeño tabique parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.

Cierro el navegador - mejor compruebo como tengo la bandeja de entrada, tan atrasada.

Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura c sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.

-¡Qué extraña escena describes-dijo-y qué extraños prisioneros!

-Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?

Pienso sobre si las últimas teorías del hilltop tienen este o aquel factor acentuado, sobre si bajaron de valor algunos esquemas de enlaces, sobre la repetición de anchors, sobre factores variopintos del algoritmo de Google.

-Examina, pues–dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza , les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?

-Mucho más-dijo.

II. -Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?

-Así es -dijo.

-Y si se lo llevaran de allí a la fuerza–dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?

Sigo pensando en el error básico de las tecnicas de optimización en buscadores. Las limitaciones de una técnica que enfoca un objetivo movil y las posibles alternativas. Extraños prisioneros…

Posted in search on September 27th, 2005 by Abel | |

Deja un comentario